Teníamos el desafío de crear una experiencia interactiva, hecha a la medida de la tribu FitGen, para empujar la estrategia de Reebok, Be More Human. Para eso, construimos una máquina que permitió potenciar los tres pilares de la marca. En lo físico, medía las pulsaciones de las personas y, si se demostraba que estaban haciendo ejercicio, los premiaba con una botella de agua helada, un sticker y una pulsera Reebok. En lo mental, a quienes no se ejercitaban, les entregaba mensajes motivacionales. Y en lo social, les tomaba una foto con #BeMoreHuman para subirla automáticamente al sitio de la campaña.

Logramos awareness, engagement y un crecimiento natural de seguidores de un 106% sobre la meta con más de 1.700 personas, que -gracias a su participación- se transformaron en embajadores voluntarios de Reebok. Llevamos la marca a interactuar con nuestro target, en un mismo idioma, en el momento justo y en el lugar preciso.